
El incendio ocurrido el 26 de noviembre de 2025 en un edificio en remodelación del barrio de Jordan, Hong Kong, se ha convertido en una de las peores tragedias urbanas de los últimos años. La combinación de materiales inflamables, fallas de seguridad y una evacuación imposible derivó en una emergencia que dejó decenas de muertos y reveló importantes vacíos en la infraestructura y la responsabilidad empresarial.
A continuación, el panorama más claro posible: qué generó el incendio, quiénes fueron las víctimas y qué seguros se activan (o deberían activarse) en una tragedia de este tipo.
Causas del incendio: una cadena de fallas previsibles
Las investigaciones preliminares coinciden en los mismos factores detonantes:
• Uso de andamios altamente inflamables
El edificio estaba cubierto de andamios de bambú y redes plásticas, materiales que pueden arder y expandir el fuego de forma extremadamente rápida.
CNN señala que las llamas “subieron como si fueran una chimenea vertical”, envolviendo todos los pisos en minutos.
• Remodelación sin condiciones de seguridad adecuadas
Según NYT, el edificio llevaba meses en renovación, y se presume:
falta de rutas claras de evacuación,
instalación deficiente de protecciones contra incendios,
y ausencia de cortafuegos entre niveles.
• Acumulación de materiales en pasadizos y escaleras
Los videos difundidos por CNN muestran zonas de obra obstruidas, lo que dificultó las rutas de escape.
• Respuesta tardía por altura y densidad del edificio
Las torres de más de 30 pisos, sumadas a un barrio densamente poblado, complicaron la llegada de escaleras y equipos.
En resumen: el incendio se originó en un punto de la obra, pero se volvió incontrolable por fallas estructurales y de seguridad que pudieron prevenirse.
2. Víctimas: una tragedia humana que estremeció a Asia
Los informes periodísticos coinciden en:
• Al menos 40 muertos confirmados inicialmente
(El NYT informó que la cifra podría aumentar mientras continúan los rescates).
• Decenas de heridos , muchos por:
inhalación severa de humo,
quemaduras,
fracturas por intentar escapar desde pisos altos.
• Familias atrapadas en habitaciones sin salida
Testimonios recogidos por CNN relatan escenas de personas pidiendo ayuda desde ventanas donde el humo ya era insostenible.
• Docenas de desaparecidos
Las autoridades indicaron que varias personas no estaban en listas de evacuación, ya sea por visitas, trabajadores temporales o residentes no registrados.
• Afectación masiva a residentes del barrio
Al menos 500 personas evacuadas, muchas perdiendo vivienda y pertenencias.
Es, como lo llamó la prensa hongkonesa, “una de las noches más mortales desde los incendios de los años 90”.
3. ¿Qué seguros entran en juego tras un incendio así?
Aunque el caso ocurre en Hong Kong, las implicancias de seguros son universales y aplicables a cualquier país (incluido Perú):
• Seguro de propiedad (edificio / condominio)
Debe cubrir:
reconstrucción del edificio,
daños estructurales,
responsabilidad civil del administrador del inmueble.
En edificios en remodelación, este seguro suele activarse en conjunto con el seguro contratado por la empresa constructora.
• Seguro de “Todo Riesgo de Construcción” (TRC)
Es esencial cuando hay obras, ya que:
cubre daños ocasionados por trabajos,
protege a trabajadores,
respalda errores en la obra que generen siniestros.
La gran pregunta (y posible foco de litigios):
¿La empresa constructora tenía contratado un TRC vigente?
• Seguro de Responsabilidad Civil del Constructor
Indispensable en cualquier obra. Este seguro cubre:
daños a terceros,
muertes,
lesiones,
daños a la propiedad de residentes o vecinos.
• Seguro de vida y accidentes personales (residentes y trabajadores)
Debe activar indemnización para las familias de las víctimas fallecidas.
• Seguro de interrupción de negocio
Para los comercios del edificio o alrededores afectados.
Reflexión: lo que este incendio revela sobre la importancia del seguro
Lo ocurrido en Hong Kong demuestra tres verdades universales:
Una remodelación sin seguros y sin protocolos es una bomba de tiempo.
Un seguro no evita el incendio, pero evita que las familias y empresas queden en ruina después de él.
El cumplimiento de normas de construcción y la vigilancia estatal no son procedimientos burocráticos: son barreras que salvan vidas.
Este caso es un recordatorio brutal de que la falta de prevención y de coberturas adecuadas puede convertir un edificio entero en una trampa mortal.