Las intensas lluvias registradas en Arequipa activaron torrenteras y provocaron inundaciones en distintas zonas de la ciudad, generando daños materiales y afectando viviendas, vías y vehículos, según informó RPP.
Las precipitaciones incrementaron el caudal de las torrenteras, arrastrando lodo, piedras y escombros, lo que ocasionó aniegos en varias áreas y puso en riesgo a familias y conductores.

Temporada de lluvias y vulnerabilidad urbana
Arequipa es una de las regiones que enfrenta cada año el impacto de lluvias intensas durante la temporada de verano. La activación de torrenteras es un fenómeno recurrente que puede derivar en:
Inundaciones en viviendas
Colapso de vías
Daños a vehículos
Pérdidas de enseres y bienes
Interrupción de actividades comerciales
Estos eventos climáticos evidencian la vulnerabilidad de infraestructuras ubicadas en zonas de riesgo.
Daños materiales y costos económicos
Más allá del impacto inmediato, las inundaciones generan gastos significativos en:
Reparación de techos, paredes y pisos
Reposición de electrodomésticos y muebles
Mantenimiento y reparación de vehículos afectados
Paralización de negocios
En muchos casos, las familias deben asumir estos costos de manera imprevista, afectando su estabilidad financiera.

Protección ante desastres naturales
Los fenómenos climáticos no pueden evitarse, pero sí es posible reducir su impacto económico.
Contar con un seguro domiciliario puede cubrir daños por lluvias intensas e inundaciones, mientras que un seguro vehicular puede proteger ante daños ocasionados por desastres naturales. En el caso de empresas, un seguro multirriesgo empresarial permite afrontar pérdidas materiales y garantizar la continuidad operativa.
La prevención estructural es importante, pero la protección financiera marca la diferencia cuando ocurren emergencias.
Actualización: lluvias en Arequipa dejan fallecido y alertan riesgo de catástrofe
La situación en Arequipa continúa agravándose tras varios días de lluvias intensas. A las inundaciones y activación de torrenteras que ya habían generado daños materiales, ahora se suma una tragedia: un conductor perdió la vida luego de que el volquete que manejaba cayera a una quebrada debido al deterioro de la vía ocasionado por las precipitaciones, según reportó El Búho.
El accidente evidencia el impacto acumulado que las lluvias vienen generando en la infraestructura vial. Carreteras debilitadas, erosión del terreno y deslizamientos convierten cada trayecto en un riesgo, especialmente para vehículos pesados. En este caso, la vía dañada habría cedido, provocando la caída del vehículo y un desenlace fatal.

Paralelamente, especialistas y autoridades han advertido que Arequipa podría estar cerca de enfrentar una situación aún más crítica si las precipitaciones continúan con la misma intensidad. De acuerdo con información difundida por El Comercio, los daños ya registrados y los pronósticos de lluvias intensas para la costa y la sierra incrementan el riesgo de huaicos, activación de quebradas y nuevas inundaciones.
El escenario no solo compromete la seguridad de conductores y familias, sino también la estabilidad de viviendas construidas en zonas vulnerables y la continuidad de actividades económicas. Cada evento extremo deja una huella acumulativa: estructuras debilitadas, suelos saturados y sistemas de drenaje colapsados que agravan los efectos de cada nueva lluvia.
En el caso de los conductores, el riesgo es doble. No solo enfrentan posibles despistes o colisiones por falta de visibilidad y pavimento resbaladizo, sino también el colapso parcial de vías afectadas por la erosión. Para transportistas y empresas, los daños pueden traducirse en pérdidas de vehículos, mercadería y paralización de operaciones.

Este contexto refuerza una realidad cada vez más evidente: los fenómenos climáticos extremos ya no son eventos aislados, sino episodios recurrentes que exigen preparación. Contar con un seguro vehicular que cubra daños por desastres naturales puede significar la diferencia entre asumir una pérdida total o tener respaldo financiero para recuperarse. De igual manera, un seguro domiciliario o multirriesgo empresarial permite afrontar reparaciones, reposición de bienes y continuidad operativa.
Las lluvias en Arequipa han dejado de ser solo un problema estacional para convertirse en un desafío estructural. Mientras las autoridades evalúan medidas de prevención y mitigación, para ciudadanos y empresas la protección financiera se vuelve una herramienta clave frente a un entorno cada vez más incierto.