
La noche del viernes 28 de noviembre, la celebración en Lima por la final de la Copa Libertadores terminó en tragedia. Un hincha brasileño del club Palmeiras falleció tras golpearse la cabeza contra el puente de la Costa Verde mientras viajaba en la parte superior de un bus turístico descubierto, según confirmaron El Comercio y RPP.
El fanático, identificado preliminarmente como un joven de 25 años, formaba parte de un grupo de turistas que se trasladaba por el circuito de playas entre Miraflores y Barranco. Todo ocurrió en segundos: el bus atravesó el túnel del puente Balta y la víctima, que iba de pie y grabando con su celular, impactó violentamente la cabeza contra la estructura. Pese a la intervención del SAMU, murió minutos después.
El bus turístico y el conductor estaban inhabilitados
La tragedia adquirió un matiz aún más grave luego de que la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) confirmara que:
El bus turístico estaba inhabilitado para operar.
El conductor no contaba con autorización para brindar el servicio.
La unidad ya había acumulado sanciones previas.
La empresa operadora recibió multas superiores a S/ 20 000.
Estas revelaciones evidencian un patrón común en el transporte informal que circula durante eventos masivos: vehículos sin permisos, empresas que no cumplen protocolos de seguridad y la ausencia de un control efectivo para frenar estas unidades antes de que provoquen tragedias.
Cámaras revelan que la víctima iba de pie y sin advertencia
Las cámaras de seguridad muestran que la víctima:
Se encontraba en la parte superior del bus,
Iba de pie, grabando,
Y no recibió ninguna advertencia efectiva del guía o del conductor sobre los riesgos de puentes y túneles.
Esto abre una discusión inevitable sobre la responsabilidad civil:
¿qué protocolos estaba obligado a cumplir el operador?, ¿existían medidas preventivas?, ¿se trató de negligencia de la empresa, del conductor o ambas?
El caso está ahora en investigación policial y fiscal.
Reacción internacional y repercusión en el torneo
Medios brasileños y la propia hinchada de Palmeiras expresaron indignación por el accidente, cuestionando las condiciones de seguridad brindadas a los turistas durante la final de la Libertadores en Lima.
Palmeiras y Flamengo enviaron mensajes de condolencias y pidieron celeridad para el traslado del cuerpo a Brasil.
Reflexión: lo que esta tragedia revela sobre responsabilidad, prevención y seguros
Más allá del dolor humano, este hecho expone una verdad incómoda:
cuando una empresa opera sin autorización, sin seguros y sin protocolos, lo que está en juego es la vida de las personas.
En casos como este, los seguros que deberían entrar en juego son:
1. Seguro Obligatorio para Transporte Turístico
Cubre accidentes en unidades autorizadas.
Pero aquí no aplicó, porque el bus estaba inhabilitado.
2. Seguro de Responsabilidad Civil del Operador
Indemniza a terceros por daños o muerte causados por negligencia.
Si la empresa no tenía uno —algo frecuente en servicios informales— la familia queda desprotegida.
3. Seguro de accidentes personales para pasajeros
Cubre muerte accidental e invalidez.
Nuevamente: solo existe si la unidad cumple la ley.
¿Qué significa esto?
Que cuando un operador de transporte trabaja sin habilitación:
No solo está infringiendo normas.
Está dejando sin protección económica y legal a los pasajeros, que son quienes terminan pagando el precio más alto.
Este caso es un recordatorio de que los seguros en transporte no son un trámite:
son la única garantía real de compensación y justicia cuando ocurre una tragedia.
Y que la supervisión y fiscalización no deben activarse después del accidente, sino antes.